Dibujo de Kurt Halsey

18.10.03

El pogo

Considerando que mido 1,56, y que soy de desmayarme con facilidad, tendría que odiar el pogo. Pero no. Me encanta. Me encanta cuando todos a mi alrededor saltan al mismo tiempo (no así cuando unos suben y otros bajan, que tenés que medir sus fuerzas y decidir para qué lado te conviene), agarrada de mis amigos.
Igual, creo que parte del placer que me da, tiene que ver con el miedito. Porque, claro, el pogo propiamente dicho no es dar saltitos, sino, también, empujarse. Cosa que no, no disfruto. Y tampoco provoco.
Y otra cosa del "nuevo pogo" es que ya hay gente que "hace pogo por hacer pogo", y no porque la canción te haga querer saltar, o bailar, o lo que sea.

Sí, estas son reflexiones de una chica que anoche estuvo 7 hs y media "de recital" (obviamente no saltando todo el tiempo) y a la que hoy, su cuerpo decide no responderle, salvo para provocarle dolor en cada movimiento. Quizás debido al pogo... o tal vez simplemente estoy medio hecha mierda.

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